El Método ROPA o maternidad compartida, todo lo que debes saber

Te hablamos de la técnica que permite a las parejas femeninas la posibilidad de lograr su sueño de ser madres, y la tranquilidad de saber que las dos han aportado su grano de arena para la maternidad compartida desde el inicio.

 

El método ROPA (por sus siglas en español de Recepción de Ovocitos de la Pareja), es el tratamiento de fecundación in vitro que permite a las parejas de mujeres cumplir su sueño de ser madres, ya sea aportando los óvulos, como madre genética, o bien gestando al bebé en su vientre, como madre biológica.

El procedimiento general consiste en la realización de una fecundación in vitro (FIV) en el laboratorio, donde se fecunda el óvulo de una de las mujeres con un espermatozoide de un donante de semen, y el embrión resultante se transfiere al útero de la otra mujer.

 

¿Cuándo estaría indicado someterse al Método ROPA?

El Método ROPA va dirigido exclusivamente a parejas de mujeres que tengan como deseo participar conjuntamente de la maternidad, ya sea por elección propia o por indicaciones médicas de una miembro de la pareja, tales como:

  • Alteraciones de la calidad de los ovocitos.
  • Ausencia de ovocitos propios.
  • Ausencia o disfunción severa de los ovarios.
  • Alteraciones cromosómicas o genéticas.
  • Fallo previo de otras técnicas de reproducción asistida.

 

¿Cuáles son los pasos a seguir para llevar a cabo el Método ROPA?

1. Primera consulta. El primer paso para llevar a cabo el Método ROPA es acudir a una primera consulta para realizar una valoración médica, ya sea para valorar las posibilidades de éxito como para detectar posibles problemas o riesgos. Allí, nuestros especialistas en fertilidad realizarán una exploración ginecológica de ambas pacientes y analizarán su historial médico, si es que lo hubiera, para recomendarles la mejor forma de maximizar las posibilidades de embarazo.

2. Estimulación ovárica de la mujer donante de los óvulos. Consiste en un tratamiento hormonal que estimula los ovarios para producir un mayor número de folículos y así conseguir más ovocitos. Su ginecólogo de confianza le realiza una monitorización de la estimulación ovárica mediante ecografías y análisis hormonales periódicos.

3. Punción folicular. Se realiza la aspiración de los folículos, una vez adquirido el número y tamaño adecuado. Es un proceso sencillo, que se realiza en quirófano, bajo sedación para eliminar cualquier tipo de molestia durante el proceso, y con una duración aproximada de unos 15-20 minutos. Se realiza la intervención a las 36 horas después de administrar la dosis de la hormona hCG.

4. Fecundación y cultivo de los embriones. Los óvulos obtenidos se inseminan con el semen de un donante anónimo de banco. Este donante es seleccionado, según determina la ley española, con la máxima similitud física con la receptora, realizándose también una asignación según idoneidad genética e inmunológica. Al día siguiente de la inseminación podréis conocer cuántos óvulos han sido fecundados y a partir de ese momento los embriones se mantendrán en cultivo entre 3 y 6 días. Se observará su evolución y se seleccionarán los de mejor calidad para ser transferidos a la mujer receptora.

5. Preparación endometrial de la mujer receptora de los embriones. Consiste en la administración de un tratamiento hormonal con estrógenos y progesterona a la mujer receptora para conseguir un grosor endometrial óptimo y maximizar así las probabilidades de implantación del embrión y, por tanto, de embarazo. Este proceso se desarrolla de forma sincrónica con el proceso de estimulación hormonal de la pareja (donante).

6. Se selecciona el mejor embrión para su transferencia. Una vez preparado el endometrio de la mujer receptora, se selecciona el mejor embrión y a su transferencia al interior de la cavidad uterina mediante una cánula.  Se trata de un proceso indoloro y rápido, que no requiere anestesia y no precisa de baja laboral.

7. Vitrificación de los embriones restantes. Una vez elegido y transferido el mejor embrión, se procede a vitrificar, a una temperatura de -196ºC, el resto de embriones aptos para futuras transferencias. De este modo, la paciente no requerirá de una nueva estimulación si en un futuro se quiere someter a otro ciclo e intentar tener otro bebé.

8. Prueba y confirmación del embarazo. Entre los 9 y 11 días después de la transferencia se realiza la prueba de embarazo en sangre, porque presenta una mayor sensibilidad y fiabilidad que la prueba en orina. Si el resultado es positivo, posteriormente se realiza una ecografía de control, con la que la paciente recibe el alta.

 

Si aún así te ha quedado alguna duda o quieres realizar tu propia pregunta, ¡no dudes en ponerte en contacto con nosotros! 

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